Causas de la tristeza en niños

Los niños con temperamento melancólico son aquellos que son sumamente sensibles, por lo que sienten con gran intensidad lo que sucede a su alrededor. Suelen ser introvertidos y reflexivos. Cuando se canaliza correctamente puede generar personas sumamente fieles y confiables, que destacan por ser perfeccionistas, capaces de resolver problemas de forma excelente. Sin embargo, cuando no se les canaliza bien, pueden desembocar en personas sumamente pesimistas, desconfiadas y nerviosas. Con estos chicos es indispensable trabajar la educación emocional.

Te puedo adelantar, que puedes hacer actividades con tu hijo, donde el niño tenga que reconocer las emociones, y posteriormente, trabajar mucho con él. Para que reconozca a detalle que es lo que siente. Especialmente las emociones que algunos llaman negativas, como la culpa o el miedo. Ayudandoles a que las entiendan y sobre todo que comprendan. El mensaje que cada emoción nos brinda, pues no hay emociones buenas ni malas. Como padres también debemos desarrollar nuestra inteligencia emocional, pues como queremos enseñar algo que no conocemos.

 

Algunos padres se preocupan por que sus hijos son demasiado callados e introvertidos. Sin embargo, aunque es bueno enseñarles habilidades sociales, para que no tengan problemas a la hora de convivir con los demás, también debemos respetar, que alguien con temperamento melancólico probablemente no necesite el mismo nivel de sociabilización que otras personas. Por lo que está bien enseñarles a socializar pero no obligarlos a que lo hagan.

Pues usualmente prefieren un circulo de amistades pequeño pero confiable. También hay que aprovechar sus características positivas, dándole opciones para que exprese su sensibilidad. Puede ser a través de la pintura, la música, la literatura. O en general cualquier cosa que le llame la atención. Pues como en todos los temperamentos, debemos utilizar sus características personales en formas positivas.

 

Pero sobre todo, debemos ser muy respetuosos de lo que expresen, pues a veces pueden expresar emociones o pensamientos que nos parezcan negativos. Pero en lugar de preocuparnos y sembrarle culpabilidad a los hijos por expresar lo que sienten, hay que motivarlos a que lo sigan haciendo, pues eso eso mismo les ayuda a procesar sus emociones.