Cómo evitar las peleas entre Hermanos

Reglas de convivencia. Es indispensable establecer reglas de convivencia para generar hijos respetuosos. Una regla indispensable es la siguiente: Se prohíbe cualquier tipo de agresión física, lo cual incluye, rasguños, puñetazos, jalones de pelo empujones, o cualquier cosas que pueda causar dolor o implicar daño a los demás. Romper está regla traerá como consecuencias que el agresor, pida perdón al agredido y que el afectado reciba un beneficio por parte del agresor.

Como puede ser que pueda jugar con alguno de sus juguetes por un día, o que obtenga parte de la mesada del infractor. En caso de negarse a detener sus agresiones, será retirado con tranquilidad a un lugar donde no pueda realizar daños y será vigilado hasta que su agresividad disminuya.

 

Lo que te acabo de mencionar es un ejemplo con múltiples recomendaciones. Pero recuerda que tu reglamento debes ser concreto y no dar opciones a las consecuencias. Es por eso que en la imagen de la pantalla, escribo un ejemplo concreto de como debe aparecer la regla, en tu reglamento. Además el objetivo de la consecuencia, no debe ser que el niño sufra. Lo principal es ser firme y que el chico reparé el daño de alguna manera.

Las ofensas verbales también se deben sancionar, para lo cual la siguiente regla, es indispensable: Se prohíben las ofensas hacia otras personas, sin importar que sean con malas palabras o no. Quien lo haga, pedirá perdón por escrito o con un dibujo al agredido. En donde además reflexione como se sentiría él, si alguien lo tratara de esa forma. En caso de negarse, se le aislará por el tiempo que sea necesario para que reflexione sobre lo que ha hecho.

 

En términos de convivencia social, debemos asegurarnos de ser congruentes, y seguir las mismas reglas que pedimos a los hijos, y si las rompemos, los niños deben tener derecho a señalarlo. Al principio los niños se resistirán a seguir estás reglas, en especial si están acostumbrados a no respetar. Y es probable que lloren o agredan más. Y si observan que nosotros actuamos con la misma agresividad, o que nos asustamos, nos preocupamos o cualquier cosa similar, no cambiarán.

Pues aprenderán que tienen poder sobre nosotros, por lo que debemos ser conscientes, y demostrar a los pequeños, que somos la autoridad. Y por lo tanto, sus intentos de agresión o manipulación no nos afectan. Y solamente estamos impartiendo las consecuencias que ellos nos están pidiendo con sus actos. De igual manera, hay que enseñarles formas alternativas de manifestar su malestar y de conseguir lo que desean. Pues si los niños actúan de forma incorrecta, es porque no conocen otra manera que les brinde los resultados que buscan.