Cómo hacer que mi hijo estudie más

En este artículo veremos que hacer para que un hijo estudie más y trabaje más en clase. Debes saber que detrás de toda dificultad hay algo que debemos cambiar. Los problemas en la familia y con los hijos no son más que una alerta que nos indica que algo requiere de nuestra atención, y para poder hacerlo necesitamos saber exactamente que está pasando. Por lo tanto cuando un niño no trabaja en clase, tenemos que identificar lo que realmente hace que no trabaje en la escuela, y a continuación explicaré las principales razones que causan esta conducta, así como algunas características para que identifiques cuál o cuáles de ellas están detrás de las negativas a estudiar en el colegio.

Empecemos por la más básica, pues no todas las dificultades se deben a problemas grandes o extravagantes. De hecho la mayoría de los contratiempos que te encontrarás en el desarrollo de tus hijos, son simple y sencillamente parte de su desarrollo. Y el no querer trabajar en clase no es la excepción, pues niños que están acostumbrados a no hacer nada en casa, a pasar todo el día jugando, o a simplemente hacer lo que les parece divertido, ¿en verdad crees que esos niños van a realizar una transición de esa vida placentera a una vida de levantarse temprano, de esforzarse y de hacer cosas no divertidas todo sin ningún problema? La verdad es que no es así. Si te das cuenta que tu hijo siempre ha tenido pocas responsabilidades en el hogar, si desde el principio tu hijo ha tenido problemas para trabajar en clase y si además tienes problemas para que trabaje en casa, lo más probable es que este problema se deba simplemente a falta de costumbre y disciplina en tu hijo y arreglar eso es fundamental para que un hijo estudie más.

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El aspecto emocional también puede afectar severamente el desempeño académico de los niños. Tan solo piensa en lo difícil que es trabajar cuando se está triste, enojado, insatisfecho, decepcionado, en fin cuando se tienen una emoción fuerte y dolorosa, y si eso aveces es muy difícil de sobrellevar para los adultos, para algunos niños es prácticamente imposible. El problema es que muchos padres tratan con egocentrismo a los hijos. Con esto me refiero a que los tratan como si fueran ellos, y si para ellos algo es irrelevante, o no muy trascendental, suponen que para sus hijos también lo es. Y esto no solo es una inmadurez también es una falsedad, pues en general los niños son sumamente sensibles, y para ellos tienen mucho valor, cosas que para nosotros parecen insignificantes, como puede ser cambiar de casa o de escuela, la llegada de un nuevo hermanito, el divorcio de los padres, o conocer a la nueva pareja de papá o mamá.

Algunas señales que te pueden servir para identificar si el desempeño académico de tu hijo se está viendo afectado por cuestiones emocionales son las siguientes: Si tu hijo siempre ha trabajado bien en clase pero si de repente esto cambio, si empiezas a ver conductas inusuales como rebeldía, aislamiento, llanto excesivo, enuresis es decir que moja la cama, y en general cualquier conducta o actitud extraña. Si el niño ha vivido o está viviendo situaciones de alto estrés como pueden ser el cambio de casa o el nacimiento de un hermano, también si el niño vive en un hogar donde hay violencia familiar entre los padres, o hacia el niño puede ser el verdadero problema detrás de su pobre desempeño escolar. Como te puedes dar cuenta los problemas emocionales se pueden dar por dos factores generales, porque el niño está viviendo un cambio que le cuesta trabajo asimilar o por que está viviendo en un ambiente familiar tóxico o que no cubre sus necesidades afectivas adecuadamente. En el primer caso, debemos comprender que es normal que se presenten este tipo de cambios conductuales, y si el niño está en un ambiente sano, con el tiempo se adaptará a los cambios sin mayor dificultad, y su comportamiento en la escuela volverá a la normalidad, pero si esto no es así, es indispensable que los padres hagan cambios en el hogar para poder ayudar al niño. Ese es uno de los secretos acerca de cómo hacer que un niño estudie más.

 

Últimamente me he topado con casos en los que los niños tienen buen comportamiento en el hogar, pero en la escuela no quieren trabajar o se distraen con facilidad. Esto pasa especialmente en familias, donde los padres están aprendiendo a mejorar la conducta de sus hijos y por lo tanto ven resultados positivos en el hogar. Sin embargo los profesores en la escuela siguen utilizando métodos poco efectivos con los niños y por lo tanto, como es evidente los niños seguirán portándose mal en la escuela. Esto pasa especialmente cuando el profesorado trata a los niños con prejuicios, pues las expectativas que tienen los profesores de los alumnos afectan el desempeño del niño.

Por ejemplo si una maestra cree que un niño es muy inteligente y tiene mucho potencial, inconscientemente le prestará más atención y se esforzará por enseñarle mejor y con más paciencia, lo cual afectará positivamente el desempeño del niño. Mientras que si esa misma maestra considera que un niño es problemático, tonto y en general un caso perdido, lo tratará con mayor intolerancia, prestará menos atención a sus pequeños avances y reforzará sus conductas negativas a lo cual si que le estará prestando atención, y como es lógico, todo esto llevará al niño a portarse mal.

 

Por último te debo señalar que también hay trastornos del desarrollo que pueden afectar el desempeño de tus hijos como pueden ser los trastornos específicos del aprendizaje, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad también conocido como TDAH, el trastorno del espectro autista, problemas para escuchar o ver bien, en fin todas estás son condiciones suelen pasar desapercibidas, precisamente por la mala costumbre que tenemos de centrarnos en el problema en lugar de en lo que lo está causando. Si tu hijo tiene alguno de estos problemas fisiológicos o del neurodesarrollo por más que le insistas que trabaje en clase no lo hará, hasta que lo atiendas como es debido.