¿Cómo hacer que un adolescente estudie?

La mayoría de padres y madres desean tener hijos que vayan a la escuela, y obtengan notas sobresalientes que puedan presumir a las otras mamás. Sin embargo, son muchos los que viven en una lucha constante con sus hijos, situación que se agrava en la adolescencia. Cuando estos chicos adquieren la capacidad de revelarse aún más, en algunos casos llegando a considerar la opción de abandonar los estudios por eso intento responder la pregunta: ¿Cómo motivar a un adolescente para que vuelva a estudiar?

Qué significa que un adolescente no quiera estudiar

que-hacer-para-que-mi-hijo-estudieAunque parezcan iguales, cada problema es diferente, y no todos los adolescentes que se rehúsan a estudiar lo hacen por las mismas razones. Para saber como ayudar efectivamente a los chicos que rechazan el estudio, primero debemos identificar a que se debe esta reacción. Pues querer tratar todos los casos igual, sería como querer dar el mismo tratamiento a las personas que tienen artritis, delírium trémens, meningitis o neumonía, solo porque en todas ellas se presenta fiebre. A continuación te presentaré las razones más frecuentes por la que los adolescentes rechazan la educación académica, cada una con la forma en la que podemos apoyarlos. Cabe aclarar, que en algunos casos se pueden presentar más de una de estas razones, por lo que es importante comprenderlas todas para obtener mejores resultados.

Falta de aprecio por el estudio. La primera razón detrás de la falta de interés de muchos chicos por el estudio, es que como sociedad hemos ido corrompiendo lo que realmente significa la educación, ya que muchos padres dicen a sus hijos «estudiar es tu única obligación». Triste que algo tan maravilloso sea visto como una exigencia o como un cargo, algo por lo que algunas personas han muerto. Tan solo hay que ver el caso de Malala quien recibió un disparo en la cabeza por defender el DERECHO a la educación (Es un DERECHO). En Corea del Sur, los jóvenes van al colegio de 8 de la mañana a 4 de la tarde, pero de ahí van a las bibliotecas, a los hagwons que son clases privadas muy costosas, o incluso regresan a la escuela para seguir estudiando. Y suelen llegar a casa hasta las 9, 10 u 11 de la noche.

La percepción del significado de la educación

Está devoción al aprendizaje no se debe a que los motivan comprándoles cosas ni mucho menos a que son una raza superior. Se debe a que ellos al igual que Malala, realmente saben lo que es la educación, un derecho y una necesidad, pues para poder tener un vida digna en ese país necesitan, ser los mejores. Para ellos, estudiar todo el día no es un lujo, mucho menos un requisito, es una necesidad.

Los jóvenes que rechazan el estudio porque no valoran su educación, son aquellos que creen que merecen tener todo solo por existir. Son aquellos que no saben lo que es ganarse algo con su esfuerzo y muchas veces son resultado de aquellos padres que dicen «mi hijo tendrá todo lo que yo no tuve». Son aquellos, a quienes sus padres les resuelven todos los problemas y rápidamente aprenden que no necesitan esforzarse por sobresalir pues mami y papi siempre estarán ahí para solucionarles la vida.

Esto no es exclusivo de familias adineradas, pues cuantas familias no hay que a duras penas pueden con las deudas, pero aún así el hijo tiene su costoso videojuego. La forma de resolver estas dificultades, es poniendo los pies de los hijos en la tierra, enseñando que todo en esta vida cuesta, brindando responsabilidades que les enseñarán a trabajar, esforzarse y ser responsable.

Afrontar el problema

niño-frustradoEn estos casos los malos resultados académicos evidentemente deben conllevar consecuencias. Sin embargo, lo fundamental es saber con qué actitud implementarlas y la clásica postura de regañar al joven, no es la más inteligente. Pues es como si él nos estuviera haciendo un favor a nosotros al estudiar, (el estudio es un beneficio para el hijo no para los padres) y caemos justo en el error de que impide que valoren su educación.

Este punto generalmente está acompañado de alguno de los puntos siguientes, por lo que podemos acompañar estos primeros lineamientos con las formas de resolver la situación. La mejor forma de rebelarse es hacer la transición de niño, en desarrollo a adultos autosuficiente, por lo que los padres deben ir dando al adolescente poco a poco responsabilidades y libertades de adulto. Lamentablemente, cuando los padres no saben llevar a cabo esta transición, cuando el adolescente trae cargando mala educación, conflictos emocionales o una dinámica familiar insana, lo más natural es que se presente la rebeldía.

 

Y que mejor forma de rebelarse, que evitando hacer justo aquello que los padres nos quieren obligar a hacer, como por ejemplo, estudiar. La rebeldía también se puede lograr, cuando emocionalmente los jóvenes se encuentran desequilibrados. Por ejemplo si tienen problemas de auto aceptación, para socializar, con su sexualidad, en fin, la irritabilidad propia causada por el desborde hormonal.

Aunada a estas situaciones difíciles puede llevarlos a buscar la rebeldía. La principal forma en la que podemos identificar si el rechazo a la escuela es por rebeldía, es si nos damos cuenta que tenemos una mala relación con los hijos, aunque a veces puede suceder que niños que tenían buenas desempeño escolar, de repente empiezan a bajar sus calificaciones e interés.

 

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