Cómo mejorar la auto-estima de un niño

Cuando nos ponemos a estudiar de forma profunda y concienzuda cómo funcionan las familias, tanto las que llevan dinámicas saludables como aquellas con serios problemas con sus hijos, es fácil darse cuenta que muchas veces, las expectativas que los padres tienen sobre sus hijos o incluso sus parejas, parece que mágicamente se vuelven realidad. No por nada existe el dicho “piensa mal y acertarás”. Sin embargo no nos damos cuenta que esto es verdad.

Porque nuestro pensamiento negativo ayuda a que eso que tememos se vuelva realidad y no creas que se debe a una ley metafísica. Mucho menos a cuestiones mágicas sino a un efecto psicosocial, que por ignorancia la mayoría utiliza en su propio perjuicio. Y hoy aprenderás a usar las profecías auto-cumplidas para tu bien personal y el de tu familia

 

¿Qué son las profecías auto-cumplidas?
Desde hace muchos años se descubrió en el área de la investigación científica, que las expectativas que un investigador tiene pueden afectar los resultados. Y el desempeño de las personas que forman parte de su investigación fueron Rosenthal y Jacobson, quienes llevaron esta idea al ámbito de la educación. Al descubrir en su famoso experimento, que cuando un profesor cree que un niño tiene grandes capacidades y potencial, el niño suele en efecto tener mejor desempeño académico. Mientras que cuando piensa que un niño tiene pocas capacidades o potencial negativo, en efecto suele tener un peor desempeño. Y todo esto sin importar que ambos niños en realidad tengan la misma capacidad.

A esto lo llamaron efecto pigmaleón. Pero posteriormente se ha ido descubriendo que el mismo fenómeno sucede en casi todos los ámbitos de la vida del ser humano y es lo que llamamos Profecías auto cumplidas. Cuando alguien predice o piensa que algo malo va a pasar inconscientemente esta idea implantada llega a afectar bastante las capacidades de la persona. Su forma de actuar e incluso el funcionamiento de su cuerpo, cambios que hacen que eso que se predijo termine sucediendo. Si tu afirmas que tu hijo es vago o incontrolable, esa idea te llevará consciente o inconscientemente a tratarlo con rechazo, lo que hará que el niño se sienta incomprendido y enojado, exaltando su mala conducta. En las parejas la desconfianza y los celos, pueden llevar a algunas personas a pensar en ser infieles no tanto por gusto sino por frustración, y como una venganza hacia los malos ratos que le hace pasar su pareja.

 

En el caso de la salud suele pasar que a un persona que se siente normal y que va a una revisión de rutina le terminan diciendo que tiene diabetes y solo a partir de entonces la persona empieza a sentirse mal, y a tener síntomas que el día anterior ni tenia. Todos estos son ejemplos de profecías auto cumplidas, pues los efectos que tanto se temen se vuelven realidad, en gran parte solo porque la persona se implanto la idea de que deberían hacer realidad. ¿Cómo usar las profecías auto-cumplidas a nuestro favor?

Seguramente has escuchado la frase “hay que evitar auto engañarse” y hasta cierto punto podríamos decir, que las profecías autocumplidas son autoengaños. Autoengaños que se vuelven realidad. Pero yo le preguntaría a esas personas que dicen que no nos auto engañemos ¿Y por qué no habríamos de hacerlo? Lo que realmente es benéfico es hacerlo con consciencia y de tal forma que generemos resultados positivos para nosotros y nuestras familias, pues estos fenómenos psicológicos como las profecías auto-cumplidas y los auto-engaños para nada son malos. Son naturales neutros y sobre todo son inevitables. Lo que es malo es la forma en la que los utilizamos. Todas las personas exitosas y revolucionarías tuvieron un momento de sus vidas en las que no les iba bien, y sin importar lo mal que lo estuvieran pasando esas personas se auto-engañaban pensando “lo voy a lograr”. Y era un auto-engaño, pues no les constaba que fuera a ser así, especialmente viviendo con tantas carencias y falta de apoyo. Pero tarde o temprano lo lograron.

 

Basándonos en esto, la primera forma de ayudar a los hijos es profetizarles que sí pueden hacer aquello que les cuesta trabajo, como puede ser aprender a escribir, aprender a controlar la mala conducta o lo que sea. Hay que señalarles que en su interior, tienen todo lo necesario para lograrlo. Dentro ya tienen la capacidad de ser obediente, de escribir bien, pero son como una semillita, pues dentro de una semilla hay un árbol aunque no lo parezca. Pero ahí está y si la cultivamos y la tratamos bien, tarde o temprano surgirá ese majestuoso árbol y con los hijos es igual.

Los padres también deben comprender esto y confiar en los hijos y en sí mismos. No importa si en el pasado se equivocaron o si lo vuelven a hacer mientras sigan aprendiendo y esforzándose. Tarde o temprano podrán educar a sus hijos de la forma correcta, pues la única forma verdadera, en la que podemos fracasar en alcanzar nuestras metas, es cuando dejamos de intentarlo. Las profecías también pueden usarse como una forma de motivar. Ya sabemos que si esperamos algo malo de alguien, esa desconfianza puede motivar a que la persona realmente actúe mal. Como aquella persona celosa que con su desconfianza motiva a su pareja a serle infiel. Si ya sabemos cómo funciona esto, podemos actuar igual. Pero para motivar cosas positivas.

 

Si tú le dices a tu hijo, “pero si te vuelves a portar mal vas a ver cómo te va a ir”, le estas dando un voto de desconfianza. En cambio le dices, “Yo sé que te vas portar muy bien, pues eres un niño bueno que no quiere las consecuencias malas de portarse mal” ¿Cómo crees que se sienta el niño al escuchar esto? Con esto estamos dando un voto de confianza. Debo aclarar que esto solo funciona cuando el niño está receptivo y de buenas. Por lo que para que tenga efecto debemos tener una buena relación con él, y en caso de no tenerla es imperante trabajar en sanar la relación padres e hijos. También entre más grande sea, más efecto tendrá.

En los niños más pequeños no sirve tanto para que se porten bien, pues recuerda que su forma principal de aprendizaje es por la experiencia. Por lo tanto, los límites se adquieren por las consecuencias que acarrea su comportamiento Pero aun así, es bueno darles estos votos de confianza desde pequeños, pues es como regar una semilla. Aunque no lo parezca y no se vean los efectos de inmediato, sí que tienen un efecto que con los años se verá. Está técnica no debe desplazar otras técnicas de disciplina, como los reglamentos, en especial cuando los niños son pequeños. De hecho si analizas el ejemplo que di al decir, “eres un niño bueno que no quiere recibir las consecuencias de portarse mal”, estoy señalando indirectamente, que aunque le doy mi voto de confianza, eso no significa que se pueda librar de las consecuencias que acarrea la mala conducta.