Cómo puedo motivar a mi hijo

¿Te has hecho alguna vez esta pregunta:? ¿Cómo puedo motivar a mi hijo? La comunicación humana es una de las herramientas más poderosas que tenemos, existen frases que al repetirlas una y otra vez, ayudan a moldear nuestra vida y nuestro ser, tal vez decirle a una persona que es fea no le afecte demasiado, pero si lo hacemos constantemente, los efectos pueden ser considerables. Te enseñaré 5 frases que tienen una fuerte carga de emocional o de sabiduría que si las repetimos constantemente, nos ayudarán bastante a formar hijos mentalmente saludables. Apoyar a los padres es el primer paso para ayudar a los hijos.

Cuando pensamos en frases para apoyar a los hijos, la mayoría cree que frases como “eres muy listo” son todo lo que hay al respecto, y si bien es bueno señalar a los hijos los aspectos positivos y bellos de la vida y de su ser, debemos educar con equilibrio, pues aunque nos desequilibremos hacia el lado positivo, sigue siendo desequilibrio y es la causa de muchos de los problemas que tienen los padres de hoy.

 

Esta primer frase es una gota de sabiduría referente a ese lado no tan bonito y divertido, nuestra primera frase es “cada uno es el arquitecto de su propio destino”. Seguramente te has percatado que cuando los niños e incluso muchos adultos inmaduros reciben las consecuencias de sus actos, se molestan con el mensajero de esas consecuencias, si reprueban un examen es culpa del profesor que los reprobó, si pierden un privilegio por haber roto una regla, es culpa del padre o la madre que les quito ese privilegio, en esos casos la respuesta de los hijos puede ser discutir y culparnos de lo que les pasa, y es importante no caer en su juego contestando a sus provocaciones, simplemente basta con decir “. Cada uno es el arquitecto de su propio destino” básicamente utilizando la técnica del disco rayado.

Esta frase de sabiduría y madurez poco a poco se irá grabando en la consciencia de los hijos, y cuando sean grandes será más fácil que se guíen por estos valores, pues una de las cosas que diferencia a las personas exitosas de las fracasadas, es que quienes tienen éxito toman la responsabilidad de su vida, en sus manos. Todos los seres humanos cometemos errores, pero solo algunos son capaces de reconocerlos, y ese pequeño grupo son quienes pueden tomar sus obstáculos y convertirlos en oportunidades, pues el primer paso para enmendar un error es reconocerlo, y aprender a decir la frase “me equivoqué, perdón” a nuestros hijos es sumamente importante tanto para nuestro desarrollo como padres y seres humanos, así como para el desarrollo de los hijos, pues por una parte el que los hijos sientan en sus padres la humildad y el afecto suficiente para pedirles perdón, es algo que fortalece la relación entre ambos, y por otra parte les enseña a ser humildes y reconocer sus errores, pues hay muchos padres que obligan a sus hijos a disculparse, sin embargo como padres dan prioridad a su ego y arrogancia, pues al ser los adultos ellos nunca se equivocan, por lo tanto nunca deben pedir perdón, y al final de cuentas pesa más lo que enseñan con su ejemplo que lo que enseñan con sus palabras, es por eso que si queremos tener hijos maduros, humildes y responsables, debemos empezar por ser maduros, humildes y responsables con ellos.

 

También es importante que al pedir perdón, evitemos dar justificaciones, evitemos el clásico “perdón, me equivoqué, pero tú también hiciste esto y esto” pues si la otra persona no es capaz de reconocer sus errores, no vamos a crecer obligandolo a que lo haga, pero si vamos a retroceder al estar esperando que los otros actúen con madurez para nosotros actuar con madurez. Pedir perdón es tan importante que es parte fundamental de mi técnica para sanar la relación con los hijos, pero aveces también hace falta pedir perdón por no haber sabido educar y disciplinar y por eso también es fundamental para motivar a un hijo y ser parte de mi técnica para empezar a ser firme con los hijos.

Los berrinches y la mala actitud de los hijos es una de las problemáticas que me toca escuchar con más frecuencia, lamentablemente al no saber como responder ante estas conductas, los padres terminan actuando de la misma forma que los hijos, y solo consiguen que la problemática se mantenga o empeore. La frase de este tercer punto es “cuando me pidas las cosas de forma correcta, con gusto te escucharé” y nos ayuda justamente a responder ante los berrinches y mala actitud, pues debemos entender que cuando se comportan así, es porque por una parte están tratando de expresar su enojo, y por otra intentan hacernos sentir mal para que accedamos ante sus peticiones, y si no accedemos, por lo menos logran hacernos sentir tan mal como ellos se sienten, es por eso que responder con agresión no funciona, ya que les estamos dando lo que desean, además, al agredirlos, se van a sentir con mayor derecho de comportarse de forma irrespetuosa, en cambio con esta frase, les demostramos que no vamos a caer en su juego. Pero además les dejamos claro que, estamos dispuestos a escucharlos, siempre y cuando actúen correctamente, pues hay personas que solamente dicen ” ignora a tu hijo cuando haga berrinche” y si bien eso puede funcionar, me parece que es mucho mejor, no solo ignorarlo, sino que a la vez enseñarle formas correctas de obtener nuestra atención.

 

Como complemento a esta frase es importante enseñar a los hijos como pedir y negociar lo que desean, y a la par debemos aprender a ser flexibles y estar dispuestos a negociar y llegar a acuerdos con los hijos, y no simplemente querer imponernos, pues debemos tratar a los demás como queremos ser tratados. La esencia de esta frase es dejar claro a los hijos que extorsionar e intimidar no les dará lo que desean, pero dialogar y negociar sí. “Te amo” es una frase que parece muy cotidiana y mundana, pero no es así, me he dado cuenta que en muchas familias cuesta trabajo decirla, pues resulta incomoda, o en algunos casos, los padres la expresan a sus hijos cuando son pequeños, pero a medida que van creciendo, les resulta más y más difícil compartir con ellos ese sentimiento.

Es muy importante para nuestro crecimiento como persona, familia y padres que aprendamos a superar estos obstáculos, pues muchas veces damos por sentado que las personas saben lo que sentimos por ellas, pero no siempre es así, especialmente si nunca lo expresamos. Si tu duda es la de cómo puedo motivar a mi hijo, debes saber que expresar nuestro cariño a los hijos les ayuda a sentir que tienen una base solida y confiable en su familia, lo cual a largo plazo los puede proteger de muchos problemas, pues de la misma forma que tener una mala relación, débil, dañada o desequilibrada con los hijos los puede llevar a cometer grandes errores que terminen dañandolos a ellos y a quienes los rodean, una relación sana, fuerte y equilibrada con los hijos, es la mejor protección que les podemos brindar para motivar a un hijo.

 

En los puntos anteriores hemos abordado frases que abordan los aspectos difíciles de la formación de los hijos, y otros que se inclinan a reforzar las cuestiones positivas y bellas de la familia, y para cerrar de forma equilibrada, esta ultima frase aborda ambos polos “entiendo que te sientes mal, así que llora todo lo que necesites para desahogarte”. Estas palabras nos sirven por una parte para trabajar el aspecto de la comprensión, del cariño y la aceptación pero por otra parte nos permite establecer límites y evitar caer en chantajes. El llanto es parte de nuestra naturaleza como seres humanos, y prohibir a los hijos el derecho de llorar es poco sano y cruel, incluso existen problemas de salud física y psicológica relacionados con la represión de la expresión emocional.

Por otra parte el llanto también suele ser utilizado como una forma de manipulación, pues con tal de que los hijos dejen de llorar, accedemos ante sus demandas, incluso cuando hacerlo perjudique su desarrollo o educación, y una vez más, no es justo dañar a los hijos solo por que algo nos parece molesto. Lo positivo de esta frase es que si los hijos nos quieren manipular con su llanto, les deja en claro que ese método no sirve, pues les estamos dando permiso de hacerlo, y recuerda que cuando al ser humano algo no le funciona para obtener lo que desea, simplemente lo deja de hacer, y busca otra forma de obtener lo que busca, en este caso, podemos enseñarle a resolver sus problemas de forma más madura que con el llanto, y por otra parte si lo único que desean al llorar es expresar su malestar, con está frase les permitimos que lo hagan, por eso debes saber cómo motivar a tu hijo.