Los aprendizajes propios de cada etapa

Me he dado cuenta que hay aprendizajes que los padres necesitan integrar en cada etapa de sus hijos, pues recuerda que ser padre o madre es sobre todo un proceso de aprendizaje y crecimiento. Muchas de las cosas que como padre o madre necesitas aprender en la primera etapa que va más o menos de los 0 a los 2 o 3 años, se adquieren de manera natural, por lo menos en la mayoría de personas.

Cosas como aprender a generar contacto físico con besos y abrazos, así como preocuparte por las necesidades y bienestar de los hijos surgen de manera instintiva en el ser humano, especialmente cuando vemos a un bebé y sobre todo cuando somos los únicos cuidadores de esa criatura. Es algo que esta programado en nuestro cerebro como un proceso adaptativo y de supervivencia, por lo que no es un aprendizaje verdadero hasta que lo hagamos consciente, te compartiré un ejemplo, era una mujer cuya hija de 10 años decía muchas mentiras, y me contó que entre lo mucho que se trabajó con el psicólogo, estaba el hecho de que ella no tenía realmente contacto fisco afectivo con sus hijos.

En cuanto dejaron de ser bebés, se terminaron los besos y abrazos, ahora comprendes por qué digo que no es lo mismo que algo nos llegue por naturaleza y realmente aprender y comprender ese algo. Eso aunado a el rechazo y a falta de afecto físico que recibió en su familia la llevó a perjudicar el desarrollo afectivo de sus hijos, que posteriormente se tradujo en conductas negativas. Cabe señalar que cuando esta mujer se esforzó por cambiar y aprender esta y otras lecciones, pues créeme que le costó mucho trabajo y aunque haya sido tarde, consiguió muy buenos resultados en poco tiempo.

 

reflexionar

 

También debo aclarar que no todas las personas tienen este instinto de cuidar y tener contacto con los bebés, y hay muchas razones para que esto ocurra, sin embargo debo aclarar que esto no necesariamente significa que a quienes les pasa esto sean malas personas. Reiterando lo ya mencionado, es mucho más importante lo que se hace por consciencia y voluntad que lo que se hace por instinto. Ya hablamos del aprendizaje que es relativamente fácil porque recibimos apoyo de la naturaleza, pero en los aprendizajes que mencionaré a continuación no solo no recibimos ese apoyo sino que es posible que tengamos que luchar contra ese instinto que ya he mencionado.

La primera de esas enseñanzas es diferenciar entre lo que en realidad es una necesidad en el infante y lo que es un capricho, esto pasa especialmente a partir del año, donde el bebé empieza a tener deseos más allá de sus necesidades básicas. Por lógica utilizará el mismo método que utiliza cuando tiene hambre, para obtener cualquier otra cosa por innecesaria o perjudicial. Debes aprender en que cosas ceder y en que cosas no, y de nuevo, este aprendizaje es para toda la vida, y cuando a un niño se le quiere complacer en todo o por el contrario se le quiere dominar en todo, es una señal de que no se asimiló muy bien este conocimiento en la primera etapa.

En la segunda etapa que va más o menos de los 2 o 3 años a los 6 años es importante que aprendas a no ceder ante las manipulaciones de los niños, pues a finales de la primera etapa e inicios de la segunda aparece de manera natural el fenómeno del berrinche. El aprendizaje que te llevará a actuar de forma adecuada es saber que no por que un niño se sienta mal significa que se le este haciendo mal, pues cuando oímos a un niño gritar o llorar, el instinto nos lleva de forma natural a hacer algo para que deje de llorar.

 

Aquí es donde entra en juego el aprendizaje de la etapa anterior sobre diferenciar necesidad y capricho, pues si sabemos que para que deje de llorar el niño debemos cumplirle un capricho innecesario o negativo, lo mejor es no hacerlo. La diferencia es que en la etapa anterior podíamos distraer al niño con cualquier cosa, mientras que en este periodo, los niños tienen más persistencia así como más herramientas para presionar a los padres. Es en este momento donde si los padres han aprendido a que no por que lloré el niño es que se le esté dañando, podrán superar esta etapa tan complicada; y sobre todo enseñaran a los niños valores importantes como la tolerancia a la frustración y curiosamente los padres también aumentarán su tolerancia a la frustración. En la primera etapa prácticamente el mundo gira al rededor del bebé, pero llegando a la segunda etapa el niño debe aprender que no es así, pero para esto los padres necesitan retomar el control tanto del hogar como de sus emociones y conductas.

 

Puedes leer la segunda parte del artículo aquí.